El Periódico de la Psicología

REFORZAR LA INMUNIDAD

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La psiconeuroinmunología investiga la relación entre el estado psíquico y la capacidad física de autodefensa que tiene el organismo; diríamos que es una forma científica de evaluar aquella máxima griega de mens sana in corpore sano. lo que a grandes rasgos nos viene a decir es que una actitud optimista, el buen humor y el deseo de curarse, son importantes para mantener una inmunidad en perfecto estado. Lo cierto es que, en muchas ocasiones, la enfermedad es una obligación del cuerpo para hacer un alto en el camino y replantearnos ciertos hábitos o procesos de nuestra vida cotidiana. ¿Quién no ha sufrido un proceso febril precisamente en el proceso más inoportuno, cuando está ocupado al máximo con su trabajo, o se encuentra en un estado depresivo que aparece acabar de enmarañar la situación? En estos casos, el optimismo y una opción vital y animosa ante la vida son parte esencial de la curación y, por el contrario, la falta de ilusión y perspectiva vitales, son factores que contribuyen a alargar los procesos de enfermedad.Ejemplos extremos serían el sida o el cáncer, en los que la actitud frente al diagnóstico, sentido como una especie de sentencia de muerte, frecuentemente contribuyen al avance de la enfermedad. No obstante, esta medida es válida tanto para enfermedades graves, como para una simple gripe invernal. También contribuye a debilitar el sistema inmunitario el comportamiento hipocondríaco, o sea, el de quienes viven aterrados con el simple hecho de estar enfermos; estas personas, con frecuencia, confunden un resfriado con el inicio de una grave enfermedad, o bien, cualquier molestia producto de un elevado tono nerviosos, con un cáncer.... Bastaría una buena información para ayudar a estas personas tan hipersensibles.

Los suplementos o remedios naturales pueden ser un buen complemento para reforzar el sistema inmunitario, aunque deberían ser prescritos por un profesional, sin caer en la falacia de pensar que sólo con ellos podemos mantener altas nuestras defensas. Recordemos que sólo son medicamentos y que sólo pueden ayudar si llevamos una vida ordenada y saludables.

Selenio 

Es uno de los antioxidantes más potentes que se conoce, y por esta razón se recomienda como reforzante inmunitario, generalmente en combinación con alguno de los otros suplementos que comentaremos en este apartado. Puede tomarse en cantidades relativamente elevadas sin que presente efectos secundarios. Aun así, debemos recordar que no se trata de un producto natural y, por tanto, nunca estará de más tener cierta preocupación en su uso.

Cobre

Tiene una potente acción anti-infecciosa y moderadamente tonificante cuando se administra en forma de oligoelemento, o sea, en pequeñas dosis, aunque repetidas, "Siempre bajo prescripción médica"

Vitamina C

El doctor Linus Pauling recomendaba maga-dosis de vitamina C para controlar la gripe y el resfriado. Es cierto que la vitamina C tiene una potente acción antioxidante y reforzante de la inmunidad, pero no se ha podido probar que tomas de uno, tres o diez gramos diarios tengan este efecto. Para absorber un gramo de vitamina C deberíamos ingerir unos veinte kilos de naranjas, por lo que dosis tan elevadas sólo se pueden conseguir mediante pastillas. Aun así, la vitamina C natural es superior en acción fisiológica a los derivados del ácido ascórbico que se nos presentan en tabletas; y es que la naturaleza aún sigue fabricando sus vitaminas con mejor calidad que la industria humana.

Beta-caroteno

Es una sustancia precursora de la vitamina A que regenera las mucosas. De ninguna manera se recomienda tomar suplementos de vitamina A sin una indicación médica, ya que puede tener efectos tóxicos. Mientras que con el beta-caroteno esto no pasa, ya que el cuerpo lo utiliza para tomar esta vitamina, tóxica a dosis elevadas, según sus necesidades. Recordemos que además del consumo en pastillas o cápsulas, algunos alimentos como las zanahorias, la calabaza, el mango o el boniato, contienen beta-caroteno.

Flavonoides

Se encuentran en numerosos vegetales y puede tomarse en cantidades relativamente elevadas sin que se presenten ningún efecto secundario. En general, se trata de los pigmentos amarillos de los vegetales que potencian la acción de la vitamina C.

Equinácea (Echinacea angustifolia)

La equinácea es la planta de moda como estimulante inmunitario. Se trata de una bellísima planta en forma de margarita purpúrea originaria de las praderas del medio oeste norteamericano. Se puede encontrar en polvo, y administrarla tal cual; en infusión, una cucharadita por por taza, tres veces al día, aunque siempre bajo la prescripción de un profesional; o bien en forma de tinturas, que se administraran en gotas.

Hojas de crosellero negro (Ribes nigrum)

El jugo de grosella negra, además de ser rico en vitamina C y en pigmentos que estimulan la circulación, parece estimular la función de las glándulas suprarrenales y, secundariamente, las del sistema inmunitario. Las hojas de esta planta no se encuentran con facilidad en el mercado español, pero sí el jugo de las grosellas, que puede ser un excelente añadido para, por ejemplo, un yogur natural, rico en fermentos lácticos que regularizan la flora intestinal. En forma de jugo, se tomará dos cucharadas; mientras que las hojas se tomarán en infusión, administrando de una a tres cucharaditas por taza.

Espino amarillo (Hipoppae rhamnoides)

El espino amarillo es una planta centro europea, y por ello no la hallamos en nuestro país. Sus frutos son los más ricos en vitamina C dentro de las especies vegetales europeas. Su jugo se puede encontrar en tiendas de dietética, solo o en combinación con los de otras bayas. Excelente tónico y refuerzo inmunitario; en contrapartida puede producir algo de estreñimiento por su alto contenido en taninos. Se tomas a razón de una a dos cucharadas soperas por día.

Tomillo (Thymus vulgaris)

El mejor tomillo del mundo es el de nuestro país, ya que ´ésta es la sub-especie más genuina e interesante para la farmacología. El tomillo tiene, además de una acción moderadamente estimulante del sistema inmunitario, una acción antiséptica y expectorante, que ayuda en los procesos infecciosos del sistema respiratorio. Esta planta no sólo puede tomarse en infusión, sino también en forma de sopa con un poquito de aceite de oliva. Además, el tomillo es un excelente condimento alimenticio que se puede añadir a muchas preparaciones culinarias.

Escaramujo (Rosa canina)

El fruto del rosal silvestre, frecuente en nuestros montes, es riquísimo en vitamina C, y no sólo refuerza la inmunidad sino que además es un excelente tónico. Se toma en una infusión de agradable sabor. Al igual que el espino amarillo, puede, puede producir algo de estreñimiento.

Ajo (Allium sativum) 

El ajo es tanto un alimento como una planta medicinal. Por su riqueza en antibióticos naturales y en compuestos azufrados, ejerce una acción regenerarte sobre las mucosas e, indirectamente, refuerza el sistema inmunitario. Hay quien prefiere ingerirlo en cápsulas, perlas o tinturas, pero ejerce el mismo o mejor efecto si se toma una tostada con ajo y aceite de oliva. El único inconveniente, si se consume en su estado natural, es que el aliento, muchas personas no lo soportan..

Siempre bajo la supervision y prescripción de un profesional

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